Narración de un día de trabajo
Gregorio trabaja para la Delegación
Estatal en Tabasco de PROSPERA
Programa de Inclusión Social; su jornada laboral comienza a las 7:00 am,
mientras viaja del municipio de Cunduacán hacia Villahermosa, rumbo a su centro
de trabajo, va leyendo uno de los diarios que circulan por el estado; esto le
facilita un poco las cosas, porque al llegar a la oficina, entre 7:40 y 8:00
am, le esperan cuatro diarios más que debe revisar para elaborar una síntesis
informativa, y posteriormente enviarla por correo electrónico a la secretaria
del Delegado estatal y ella la hace llegar a quienes corresponda.
Para realizar dicha tarea, nuestro
conocido emplea de 30 a 40 minutos, cuando finaliza se prepara una tacita de
café y revisa que su veterana pero fiel cámara fotográfica tenga carga y
espacio suficientes, así como su teléfono celular, porque a las 9:00 am empieza
la verdadera acción.
Hoy el recorrido es por el municipio
de Tacotalpa, concretamente a una comunidad llamada Tapijulapa, situada a 82
kilómetros de Villahermosa, en la región serrana tabasqueña, entre cerros
verdes, mucha vegetación y un río que atraviesa el poblado, en el que se nota
cierta actividad turística al ser denominado “Pueblo Mágico”.
Sus casas blancas con tejados rojos,
sus calles empedradas y angostas, su iglesia centenaria, las artesanías de
madera y mimbre que se exhiben en varios talleres en pleno centro del poblado y
en general, el ambiente de tranquilidad que se percibe, dan la impresión que
sus habitantes viven sin mayores apuros.
Sin embargo, al adentrarse en la
sierra, dejando atrás el pueblo y llegando a los caseríos de la periferia, se
puede notar que no todas las familias se encuentran en una situación económica
desahogada, y es precisamente en estos lugares que se desarrolla la actividad
de nuestro amigo.
Olvidaba mencionar que en esta
ocasión viaja en compañía de Marcela, la jefa del departamento de supervisión
de la Delegación, y quién tiene la misión de recabar información acerca del
trato que han recibido las beneficiarias de ‘Prospera’ por parte de los
compañeros de trabajo que deben atenderlas regularmente.
El trabajo a Gregorio le resulta
bastante sencillo pues se trata de tomar fotografías de lo que sucede durante
las entrevistas con las personas que eventualmente son contactadas, sus hijos y
nietos, animales en caso de tenerlos y si lo permiten, hacer tomas dentro y
fuera de sus viviendas, en fin, de todo el entorno que rodea a las familias y
que brinden un panorama de sus condiciones de vida.
Si es posible también graba algunos
minutos de video, cuando las entrevistadas acceden a dar su testimonio,
principalmente sobre cómo les va, si los apoyos recibidos realmente les han
sido de utilidad o si tienen algún mensaje para las autoridades responsables
del programa.
La duración de estas actividades
varía en función del número de entrevistas que vayan a realizar, pero en
promedio cada una se lleva entre 45 minutos y una hora; y se hacen dos o tres
entrevistas por día. Al concluirlas, aproximadamente a las 2:00 pm, pasan a
comer en algún establecimiento sobre la ruta, con la única condición de que allí emitan facturas, para poder comprobar los viáticos asignados para llevar a cabo
la comisión.
Ya de vuelta a las oficinas, más o
menos a las 4:00 pm, el protagonista de esta historia debe hacer su reporte de
actividades, clasificar el material recabado y seleccionar tres o cuatro
imágenes, para hacer un envío a las oficinas centrales, en la Ciudad de México;
además de hacer lo propio para el acervo de la delegación tabasqueña.
Alrededor de las 6:00 pm Gregorio
emprende el regreso a casa, lleva por compañeras la tranquilidad del deber
cumplido y la satisfacción de estar realizando una actividad que le agrada y
por la que además le pagan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario